Algunos de nosotros, con el paso del tiempo y
con inteligencia, aprendimos a rechazar la hipocresía, la ortodoxia y los
dogmas y, por ende, la religión. Pero paralelamente, y con la misma
inteligencia, salimos a buscar incansablemente la verdad y todas historias que
no nos contaron en la escuela y asi, paradogicamente, nos volvemos politeistas,
adoptamos un conjunto de "pseudo-dioses" particulares y sin rosarios
ni diezmos, les permitimos que nos guien. Y allá van, Néstor, Hugo, Ernesto,
Fidel. Y los seguimos en eterna peregrinación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario